miércoles, 17 de mayo de 2017

DE LOS FLAMENCOS Y LA IMPROVISACIÓN NO PRECISAMENTE MUSICAL.

Tener que escuchar día sí y día también de la boca y la dura jeta de algunos de aquellos innovadores y galácticos emprendedores del puto ladrillo, convertidos hoy día en "esenciales" cargos públicos. O tener que hacerlo también de sus más cultos, dicharacheros, musicales y graciosos colaboradores. Continuas y pobres reflexiones a cerca de supuestas y vanguardistas políticas locales en turismo o cultura. Así como interesadas opiniones y críticas (no siempre constructivas) a proyectos, propuestas y/o repertorios de autores y artistas cercanos entre los que me incluyo. Como si más bien fueran propias de sitios y lugares como Madrid, Barcelona e incluso Berlín (hay que joderse) y poco o nada adecuadas a un pueblo como El Ejido que es además un referente de las más fresquitas versiones del flamenco pop y muy "pronto" lo será también del cante más jondo. Todo esto cuando jamás hubo queja alguna por mi parte o la de otros como yo en tal sentido o en otro parecido (a mi también me gusta Lola Flores, Ketama, Camarón y más aún Bambino o Manolo Caracol) y aunque igualmente y a mucha honra sí hubiera por mi parte opiniones libres y argumentadas sobre la vida cultural y política del municipio dónde pago mis impuestos. Opiniones éstas a las que no renuncio y en las que muy a mi pesar me reafirmo y no tanto como músico o autor sino más bien como frustrado contriybuyente, asqueado y ocasional vecino. Todo esto es algo que me dejó de importar hace tiempo y al igual que por entonces, sigue siendo para mi algo que aunque me entristezca un poco, real y sinceramente ¡me la pela!

Ahora vivo en otro puerto y acabo de sacar y presentar por otros pueblos de la provincia, un Ep que presenté el pasado 21 de Abril y que puedes escuchar si pinchas sobre la imagen del cartel y te interesan otros géneros que no sean el flamenco: 

                                                                            Cartel: Jaime Navarro.

En fin, afortunadamente creo que algo está cambiando no sólo en mi pueblo sino en todo este condenado país. Si no es así y estoy equivocado pues a seguir dando la nota, la musical claro. 
Por cierto el número de banderas azules de nuestras playas si ha cambiado ya. Los flamencos por suerte todavía están. Los mosquitos también.


Foto; Francisco Javier Manzano Alonso.